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WASHINGTON.-EFE- El presidente estadounidense, Donald Trump, desató este martes una nueva polémica racial al comparar la investigación previa a un juicio político en su contra con un “linchamiento”, un término asociado en EE.UU. con los asesinatos y ahorcamientos de afroamericanos por motivos racistas.

“Algún día, si un demócrata se convierte en presidente y los republicanos ganan la Cámara Baja, incluso por un margen enano, pueden someter al presidente a un juicio político sin debido proceso ni justicia ni ningún derecho legal. Todos los republicanos deben recordar lo que están viendo aquí: un linchamiento”, tuiteó Trump.

Esa comparación fue condenada de inmediato por la oposición demócrata, que le acusó de “soltar una bomba racial” para distraer de la investigación en su contra, en palabras de la presidenta del caucus (grupo de legisladores) negro, Karen Bass.

“¿Usted está comparando un proceso constitucional con la tortura brutal PREVALENTE y SISTEMÁTICA de gente en ESTE PAÍS que se parecía a mí?”, escribió Bass en su cuenta de Twitter.

Los linchamientos de afroamericanos eran asesinatos por motivos racistas que eran comunes en el sur de EE.UU. durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, y que se redujeron en frecuencia tras el movimiento de los derechos civiles en la década de 1960.

La palabra está asociada en el imaginario colectivo estadounidense con afroamericanos ahorcados en árboles, y se calcula que más de 4.700 personas murieron en linchamientos entre 1882 y 1968, incluidos 3.446 negros, según el Instituto Tuskegee.

El congresista afroamericano de mayor rango en la Cámara Baja, el demócrata James Clyburn, dijo que estaba pensando en impulsar un voto en ese hemiciclo para condenar oficialmente las declaraciones de Trump, que “no son dignas de la oficina del presidente”.

El portavoz adjunto de la Casa Blanca, Hogan Gidley, trató de defender a Trump al asegurar que simplemente estaba describiendo los “ataques incesantes” en su contra.

“El presidente no está comparando lo que le ha ocurrido con uno de los momentos más oscuros de la historia estadounidense”, aseguró Gidley en declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca.

Gidley reconoció que “mucha gente suele estar en desacuerdo con lo que el presidente dice”, pero alegó que no importa demasiado si sus declaraciones son ofensivas para los afroamericanos porque Trump “ha hecho mucho por ellos” en cuanto a oportunidades económicas.

Uno de los principales aliados de Trump en el Senado, el republicano Lindsey Graham, defendió el uso de la palabra “linchamiento” porque la investigación demócrata es “antiestadounidense”.

El único senador republicano que es afroamericano, Tim Scott, dijo que él “no habría usado” la misma palabra que Trump, pero restó importancia al tema, y el líder conservador en la Cámara Baja, Kevin McCarthy, se pronunció en el mismo sentido. EFE

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